sábado, agosto 15, 2009

A veces hay que aceptar.

Sería una buena idea no despertar mañana, no hablo de morir, al menos no literalmente. ¿Por qué debiese salir de esto?, ¿porque tengo a Dios en mi vida?, es una excelente respuesta. Sin embargo el problema siempre he sido yo, sinceramente me aferro a cosas sin sentido, y me pierdo igual que los niños en el supermercado. Mi papá me pregunta qué me pasa, y yo no sé qué decirle, y en realidad no sé qué decirle a nadie, pero quisiera que me entendieran, y es ahora donde creo pedir demasiado, donde espero un abrazo o a alguien que sepa ver lo que hay detrás de esas sonrisas pintadas que a veces tenemos, pero esas personas no existen; yo creía ser la que podía aconsejar a todo el mundo, la que podía alentarte cada vez que cayeras, quizás aun podría hacerlo, pero conmigo no; soy realmente incapaz, llevo a cuestas la promesa de ser mejor, de lograr algo en mi vida, y termino donde mismo, llorando y culpándome de todo. No, no es una buena terapia, pero me siento algo acostumbrada, termino sola y encerrada, sabiendo que no haré nada, pasarán unas horas y saldré, y seré la misma hija fría y esquiva que suelo ser para la familia; seré incomprensible para quienes creo tener de amigos. Y no, no seré yo, he cambiado bastante; no tengo nada que ofrecer.Hace dos meses me caí en el liceo, y no sé en qué momento se decretó en mi destino como han terminado las cosas. Una fractura en la columna, un mes con licencia; un mes donde realmente no descansas, duermes para despertar sabiendo que sigues mirando las mismas paredes. Cada día con el mismo sentir de querer volver a la rutina que creí que llenaba mis días, ver a gente que ¿extrañabas?, que ¿TE EXTRAÑABAN?, regresar a un lugar donde pensabas ¿ser tú?, regresar a donde ¿quería estar?. Volví, y si de mí dependiera, no iría nunca más; No soy lo que buscan, y lo que yo busco, ¿estará ahí?, no importa. No sé quienes me rodean, lo más probable es que sean de los que te miran para no verte. Soy algo ilusa, creí cuando me dijeron que todo estaría bien, que estuviera tranquila; crédula, como siempre. Al mismo tiempo, me encuentro queriendo lo que quizás tenga y no quiero mirar, mi papá me pregunta cómo estoy, bien … aunque estaría mejor si pudiera abrazarlo y decirle que no doy más, que me siento tonta, que quiero quedarme en la casa a intentar desvanecerme. No quiero ir más al médico, no quiero remedios ni inyecciones, no quiero kinesiólogos, no quiero scanner, no quiero hospitales. Quiero.. quiero olvidar que me siento de un modo muy decepcionante ahora.

1 comentario:

  1. Aaaaaaaay , pucha , sé que tu vida realmente se te fue de las manos en el momento en que te caíste , sé que te consumias cada día más estando en tú casa y sé que te extrañabamos , te queriamos ver , nos preocupabas , pero sabes? , de la misma forma en la que te sientes realmente abatida? si, creo que esa es la palabra , nosotras nos sentiamos vacías , porque tú no estabas , algunas te dieron más apoyo que otras , pero sabes que siempre algunas estaran ahí. Pero a mí no me pidas que sea el ejemplo de calidez y afecto porque no lo sere , pero si pideme que este siempre ahí ♥ !

    Daniela , tú sabes que te quiero muchisimo , y siento que cuando yo escribia en mi entrada: desaparecer , quizás ambas pensamos en el no despertar mañana , pero aun estamos aquí. Así que basta de lamentaciones .. y bueno seamos conformista y listo.

    Bye ♥

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